Belleza,

Yo soy esa, pero no dejo de ser esta otra… y aún así, nunca fui tan yo como ahora

19:26 Estilo Curiosité 0 Comments


¿¿Cómo no mostrarlo cuando les hablamos de ser ustedes mismas??

Toda mi vida usé cortes y colores tradicionales. Así me conoció Raquel, con mi color natural, el típico corte en capas y el cabello a la cintura.

Eso no quita que desde mi adolescencia me fascinara la idea de una melena fucsia o violeta… Mi cabello convertido en un manojo de rulos, tal vez unos bucles, un lacio extremo, rastas, trencitas… Miles de opciones que dejaran mi cabeza realmente diferente. Pero no paraban de decirme que me iba a arruinar mucho el pelo, que así no me iban a tomar en serio, que mi pelo no era para eso… Ganaba el miedo a arrepentirme y que fuera mayor el costo al beneficio, así que terminaba no haciendo nada.

No reniego de mi pelo, simplemente me aburro de verlo siempre igual. Y ya sabemos que un cambio en el cabello impacta en tu aspecto también, así que es la forma más rápida para una renovación general. No en vano es algo que todas las mujeres hacemos en un momento de quiebre.

En mi caso fue cansarme de definir mi estilo en función de quienes me rodearan. Fuesen mis padres, mis novios, el trabajo… Llegué a la conclusión (bastante obvia, sólo es cuestión de asumirla) de que ninguno de ellos nos pregunta antes de tomar decisiones sobre su propio cuerpo o estilo y si es por lo que pueden decir… la gente siempre va a hablar. Después todo cerró en un click final: EL PELO SIEMPRE VUELVE A CRECER. La peor de las consecuencias nunca va a ir más allá de aguantar un corte que no nos guste por un par de meses.

A partir de ese punto se cayeron todas las excusas. Perdí un trabajo que ni siquiera me gustaba, conocí a Raquel y recibí un dinero con el que no contaba. Claramente la oportunidad tocaba a mi puerta, y allá fui.

¿Saben qué es lo más loco? No sólo que NO he recibido las reacciones negativas que esperaba, sino que la reacción es muy positiva, tanto de quienes me conocen como de quienes no. Gente en la calle que me dice que le gusta mi pelo!! Incluso es mi novio quien me retoca el rapado todas las semanas y me pide que lo siga usando así. No me arrepiento ni por un segundo del cambio. Como dije al comienzo, nunca me sentí tan “yo” como en este momento y estoy muy feliz por eso.

Ahora intento aprovechar la oportunidad que me da este contacto con Raquel para trasladar la renovación a mi ropa también. Animarme a combinar de forma diferente las prendas que ya tengo, aplicar mi propio estilo a cada momento y ocasión sin que eso signifique desentonar, probarme cosas que antes ni hubiese mirado 2 veces…

Después de haber escuchado tantas veces que la cabeza rapada es de hippies o un look demasiado agresivo, creo que con estas fotos logramos mostrarles que, sin importar tu corte o color, podés mantenerte tan elegante o delicada como quieras. Todo depende de tu estilo.

Lulla

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