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Clarisa: Espíritu inquieto y creativo

21:35 Estilo Curiosité 0 Comments


Clarisa Venica, de 33 años, es una joven cordobesa nacida en la ciudad de San Francisco. Hija y nieta de grandes cocineras, de niña deseaba ser maestra jardinera y luego acabó decidiéndose por Contaduría Pública. Sin embargo, hoy es dueña de su propia fábrica de pastas. Una fábrica que se caracteriza por la originalidad de sus recetas y rellenos muy fuera de lo común, Donatella.

“Para mí, hablar de pastas es hablar de familia.”

Todo empezó cuando Clarisa llegó a Córdoba y decidió hacer un curso de cocina, por puro hobby, y notó que las clases que más le gustaban eran las de pastas. Ya finalizando su carrera comenzó preparando las pastas con una amiga en su departamento y vendiéndolas a sus amigos, simplemente porque necesitaba un ingreso extra. Su primer cliente de envergadura fue un restaurant, pero al mismo tiempo preparaban tandas extras que ponían en conservadoras y llevaban a vender en San Francisco. Allí es cuando su pequeño proyecto se transforma formalmente en un microemprendimiento.

Llegado el momento de crecer, fue la hora de asumir que su amiga continuaba viéndolo como un ingreso adicional en su carrera de odontología, mientras que para ella se había convertido en una vocación que deseaba llevar a tiempo completo. Fue doloroso para ambas y llevó a distanciarlas un tiempo, pero decidió continuar y se asoció con Miguel, su novio, quien también quería tener algo propio.

El papá de Miguel decide prestarles un local, ellos juntan el dinero q tenían hasta allí, sus ganas de trabajar y con ayuda de los padres de Clarisa y el abuelo de Miguel, inician durante 2 años a puertas cerradas por miedo de abarcar más allá de sus posibilidades y verse incapaces de cumplir con la demanda. Comenzaron siendo sólo ellos dos, sin vacaciones ni feriados, con días de mucho trabajo hasta que muy lentamente pudieron comenzar a incorporar más gente. Hoy cada uno tiene un rol específico, pero su objetivo final es poder limitarse más a lo administrativo y creativo para no verse tan esclavizados por la dinámica diaria del local.

“No me daba cuenta lo buenos que son mis papás, para mí era tan normal… Cuando me pongo a ver con el resto yo digo ‘realmente que suerte que tuve’. Lógico que tenemos problemas, pero entendemos que somos así y nos queremos igual.”

Sus pastas marcan la diferencia porque se les da mucha importancia como plato definitivo. Su relleno, la masa casera y las exquisitas salsas que ofrecen para acompañar cada tipo de producto son un sello propio. En un mercado extremadamente clásico, tienen como objetivo hacer algo distinto, con más elaboración, un producto que se distinga y mantener siempre su calidad, más allá de los vaivenes económicos.

“Uno siente esa responsabilidad con el cliente y es horrible tener que estar aumentando los precios, a mí no me gusta, pero no voy a bajar la calidad.”

Con el paso del tiempo, la empresa se ha convertido en un equilibrio entre el espíritu inquieto y creativo de Clarisa y la estructura, perfeccionismo y exigencia de Miguel. Por eso, aun teniendo propuestas de grandes restaurantes prefieren priorizar al cliente que va a buscarlos al local y los elige cada día. Y aunque sus palabras no lo dicen de esa manera, es fácil entrever que es un camino lleno de desafíos y sacrificios personales, no el lecho de rosas que puede parecer en un primer momento.

Según ella cuenta, en su casa su papá y su mamá les dieron siempre mucha seguridad. Un apoyo capaz de darte confianza para encarar cualquier proyecto. Por eso aún cuando su hermano le planteaba sus dudas, se sentía segura de su plan. Su único miedo constante fue y sigue siendo no poder abastecer la demanda por lo acotado de su fábrica. A todo lo demás lo compensa con trabajo.

“Nunca fui de ser fan de alguien. No lo era antes, no lo voy a ser ahora.”

La ropa es la debilidad femenina de Clarisa. Tiene un estilo propio, natural. Durante el día busca verse bien pero cómoda, urbana. “Estético pero práctico”. A la hora de elegir nuevas prendas, intenta hacer compras inteligentes para no gastar, sino invertir, y reconoce abiertamente que a su novio le gustaría que se vistiera de otra forma, pero ella es consciente que no es ropa que le quede bien. En su lugar, busca incorporar al conjunto un plus que a él le guste.

Verse bien es importante para sentirse bien, y ese concepto se extiende a su negocio también. Exceptuando a Miguel, todos los empleados de su fábrica son mujeres y notaron que las remeras comunes que usaban al comienzo eran una desmotivación. Entonces buscaron una empresa que les permitiera hacer uniformes funcionales con otro corte y mejores telas, para que pudiesen sentirse mujeres y cómodas al mismo tiempo. De la misma forma, ella no usa tacos altos. Busca calzados que le permitan andar y mantenerse arreglada todo el día.

Solía usar muchos accesorios. Anillos, collares, pulseras… Pero desde que comenzó su negocio los fue resignando. No sólo por lo bromatológico, sino también por seguridad. Son elementos que pueden engancharse y provocar algún accidente con las máquinas. Por eso hoy en día se ha vuelto más común verla con pocas y pequeñas piezas. Muy discretas pero todas con detalles que combinan con ella.

Incluso en su cabello es coherente con su forma de ser. Detesta ir a la peluquería y tener que pasar allí toda la tarde. Le angustia simplemente porque siente que está perdiendo el tiempo. Así que, en cambio, consiguió a un peluquero que va a su casa y le corta como ella quiere.

“Soy vaga, no me gusta estar recorriendo y mirando las perchas. Yo veo la vidriera, si me gustó algo entro, si no paso de largo.”

Desde pequeña le gustan las manualidades, la cerámica… Crear con sus propias manos. Por eso a lo largo de su vida ha realizado cursos de todo tipo y al día de hoy, además de las pastas, realiza en su casa pequeños trabajos en mosaiquismo y vitrofusión para ella y todos sus seres queridos.


“Si vos estás seguro de lo que estás haciendo y apuntás a eso te tiene que ir bien. Y si mantenés la calidad, más todavía. No puede ser que te vaya mal si hacés las cosas bien.”

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Esta es nuestra primera Historia con Estilo. La elegimos porque siento una gran admiración por Clarisa y espero que muchas de ustedes puedan verse reflejadas en ella.
Dejame saber si te gusta la historia en los comentarios, me encantaría leerlos!! ❤

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